lunes, 11 de enero de 2010

14. INSTAURACIÓN DE LA PEREGRINACIÓN DESDE LA ERMITA A VILA-REAL

Fue a mediados del siglo XVIII, concretamente en 1757, cuando a consecuencia de la amenaza de fiebres malignas entre la población de Vila-real, cuando se tomó la decisión municipal de realizar una romería con la imagen de la Virgen de Gracia el viernes anterior al primer domingo de septiembre, tradición que viene cumpliéndose hasta nuestros días. La Virgen de Gracia es la patrona de la villa y permanece en la ciudad nueve días desde el viernes antes citado hasta el domingo de la semana siguiente, cuando tiene lugar de nuevo su traslado hasta el ermitorio al lado del río Mijares.


13. IMPORTANTES CONSTRUCCIONES EN VILA-REAL DURANTE EL XVIII


En este periodo se construye el monumental templo de san Jaime, tras haber acabado la erección de su torre campanario, durante los reinados de Fernando VI y Carlos III. Se construye un nuevo puente sobre el río Mijares y un cuartel para tropas de caballería en la plaza de san Pascual. Se realizaran obras de ampliación y ornamentación en el ermitorio de la Virgen de Gracia y se edifica la actual capilla del Cristo del Hospital y otras pequeñas capillas urbanas. Se levanta una nueva Casa Capitular en la plaza Mayor y en el primer cementerio la canonización de san Pascual (1791) se da por concluido el templo conventual y la capilla sepulcro del santo, obra artística fundamental del barroco valenciano.

12. AVANCES SOCIALES Y AGRÍCOLAS DEL SIGLO XVIII EN VILA-REAL

Tras un intento fracasado de introducir el cultivo de arroz, se incrementa la producción de fibras textiles (algodón, seda, cáñamo), y diversos comerciantes de origen francés se instalaron en la localidad y la convierten en el centro de distribución de productos. Por su parte, la familia Mundina (antepasados modernos del político Polo de Bernabé) se dedicó al tráfico marítimo y su casa en la calle Mayor tiene todavía hoy huellas de esa actividad en valiosos paneles cerámicos. El terrateniente ilustrado Joaquín Llorens intenta la introducción de nuevas técnicas de cultivo y desde su puesto de alcalde, propicia la extensión de la educación para niños y niñas.

11. VILA-REAL Y LA GUERRA DE SUCESIÓN

El desgraciado incidente que supone para la villa su saqueo y parcial incendio durante la guerra de Sucesión a principios del siglo XVIII (1706), con un importante número de muertos y prisioneros, no resulta impedimento para que la villa inicie un rápido despegue una vez acabada la contienda, alentada por la llegada de nuevas formas de pensamiento con los monarcas borbónicos y el establecimiento de marcos legales más favorables que llevan a la villa a uno de los períodos de mayor esplendor entre 1740 y 1780.

10. EL CULTIVO DE LA TIERRA EN VILA-REAL DESPUÉS DE LA RECONQUISTA

Aunque la población no se vio afectada directamente por la crisis de la expulsión de los moriscos, al carecer entre su vecindario de estos habitantes, su ausencia dejó sin mano de obra muchas de las tierras de secano y exigió la introducción de nuevos cultivos. A los ya tradicionales del algarrobo, viñedo y olivar, se añaden en los márgenes de caminos numerosas extensiones de moreral, aunque ella no genera la aparición de la artesanía sedera en la localidad, afectada en todos los ámbitos por una legislación obsoleta y una progresiva degradación política. En este período se realizan obras en la ‘’coveta’’ del ermitorio, y una comunidad de monjas dominicas ocupa el abandonado edificio de los Montull.

9. PERSONALIDADES RELEVANTES EN EL VILA-REAL DE ÉPOCA HUMANISTA

Paolo de Santo Leocadio, pintor italiano que llega a Valencia con los Borja, dejó sus retablos dedicados al Salvador (con reminiscencias góticas) y el de san Jaime, del que quedan espléndidas tablas. De Vila-real saldrá el erudito Juan Mas, difusor de las doctrinas de Erasmo, y en la misma época llegó a la villa del rey Felipe II, que recibió grandes homenajes y se alojó en el caserón palaciego de la familia Montull (situado en el lugar que es hoy la plaza del Ayuntamiento). Pero la personalidad que dejó mayor huella en la villa fue un humilde franciscano descalzo de origen aragonés: Pascual Baylón Yubero que pasó aquí sus últimos años y cuya muerte en 1592 produjo un gran impacto en la vida local. Hoy es venerado como patrón de la ciudad.

6. ORIGEN DEL SANTUARIO DE LA VIRGEN DE GRÀCIA, PATRONA DE VILA-REAL


A partir de la petición formulada en 1375 al “consell de laVila” del eremita catalán Bernat Fabra para ocupar penitencialmente una de las cuevas de las orillas del río Mijares comienza la presencia humana en ese paraje, que culminará con el culto mariano devocional a Nuestra Señora de Gracia y la paulatina edificación de su santuario a unos dos kilómetros de distancia del centro urbano.